domingo, 31 de marzo de 2013

4 AM


-Joder, ¡Joder! -repetía Johnny mientras intentaba sacudirse la sangre de la chaqueta-

Se oían los coches pasando por la carretera mientras la lluvia lo mojaba todo. Incluso, si prestabas atención, podías oir, dos habitaciones más allá, los chirridos de los muelles de una cama de motel siendo desgastada por un par de salidos follando salvajemente.

-Tío, nos dijeron que le dieramos una lección, no que le reventásemos la cabeza.- dijo Pat, como si no hubiera tenido oportunidad de pararle los pies.-

Ambos observan el cadaver, con el cráneo reventado, encima de la cama. Parece un espectácilo de sangre, con toda la pared manchada y parte de la cama. Por lo demás, la habitación no tiene signos de haber presenciado un asesinato.

-Trae la bolsa y ayúdame, a ver si haces algo de una jodida vez.

-John, -dice mientras le acerca una bolsa lo suficientemente grande como para guardar un cuerpo- venga, Johnny, no me vengas con esas. Ahora no es momento de cabrearnos, estamos hasta el puto fondo en esto.

Ambos empiezan a meter en muerto en la bolsa, cuando Pat dice:

-Mierda tío. ¿Se puede saber cómo vamos a limpiar todo esto? La cama está empapada de sangre, y la pared parece que se va a caer de lo mojada que está.

-Cogeremos el puto libro de huéspedes y nos lo llevaremos. Si el dueño opone alguna resistencia, también lo mataremos.-Golpea la pared con fuerza- ¡Y vosotros, llevais media hora igual! ¡Dejad de follar, putos degenerados!

-¿Qué coño haces? ¡Nos van a llamar la ate-...

En ese momento, se oye un portazo y unos cuantos pasos por el pasillo del motel. Los pasos se acercan mas, hasta llegar a la puerta.
ol
-¡Abrid la puta puerta!-dice una voz al otro lado de la misma, mientras la golpea con fuerza-

-Pat -dice Johnny susurrando-, acércame la escopeta, y abre la puerta cuando yo te diga.

Pat le tiende la escopeta a John, y él le hace un gesto, entonces él abre la puerta...De golpe, el hombre se dispone a gritar aún mas, pero Johnny acciona el gatillo de la escopeta, haciendo una escena casi hermosa, pues el hombre es atravesado por unos cartuchos, y la sangre cae al suelo, pintando todo a su paso.

Los dos protagonistas se marchan corriendo, dejando los dos cadáveres atras, intentando no matarse mientras bajan las escaleras.

De una patada, derriban la puerta de la oficina del motel y acceden a su interior. Pat saca una botella de gasolina de su mochila y, seguidamente rocía toda la habitación. John, vigila que no venga nadie, pues el dueño no parece estar.

John se enciende un cigarro mientras Pat anda hacia la puerta, y lanza el mechero encendido al gasoil. Todo prende rápidamente , cubriendo la habitación de llamas.

-¡Vamos, la policía no tardará en llegar!-grita Pat mientras va hacia la salida-

Ambos se meten en un Chevrolet, que John intenta arrancar metiendo la llave en su apertura, pero el motor es viejo y tarda un par de intentos en hacerlo. Ambos huyen de la escena del crimen, con un motel quemándose, y se puede leer un letrero delante del mismo: Super 8.